El hombre de barba y su vigencia

Cuando nos referimos al sionismo podemos enmarcarnos dentro de distintas corrientes e ideólogos. Podemos ser fieles admiradores del sionismo socialista de Bórojov, Katzenelson y Gordon ó  quizás identificarnos con el revisionismo de Jabotinsky. También habrán varios que concuerden con las ideas de Kalisher, Alkalay y el gran Rab Kuk. Pero indudablemente cuando cerramos el espectro hay un nombre que sobresale sobre el resto y que une a todo ferviente sionista. Ese nombre es señoras y señores el de Teodoro Herzl. La pregunta ahora es: ¿Por qué este hombre oriundo de Budapest fue y es determinante en la historia del sionismo? A Través de distintos datos intentaré darle al lector algunos factores fundamentales para entender este fenómeno.  Para empezar, es importante recalcar diferentes facetas de Herzl. Por ejemplo sabemos que venía de una familia no observante, que en la actualidad podría conocerse como laica, a su vez este hombre incursiono en el mundo del espectáculo  con distintas obras que no tuvieron el éxito esperado por el hombre de barba pronunciada. Quizás uno de los hechos primordiales en la vida de Herzl fue su ingresó al diario Newe Freie Presse, como corresponsal, en Francia, en 1891. Tras 3 años de intenso trabajo sus ojos enfrentaron el caso Dreyfus, que sin duda alguna marcó la identidad judía de Herzl cuando los franceses gritaban desaforadamente “Muerte a los judíos”, hecho que llamo la atención del corresponsal judío que a partir de ese momento volvía a incursionar en sus raíces como nunca antes lo había realizado. A partir de ese momento, Teodoro entendió que debía consagrar su vida a una misión concisa, a un objetivo máximo que era tan complejo como arriesgado: Llevar al judío a convertirse en una nación. Para eso golpeo la puerta del sultán turco, del Kaiser alemán y busco por todos los medios llegar a ese estado, sin importar en un principio si este se ubicaba en Uganda o en la propia tierra bíblica de Eretz Israel.  Asimismo, podríamos hablar de su pensamiento que se reflejó a través de “El estado judío” en 1896, o de “Altneuland” (La vieja nueva tierra) pero no tenía demasiada originalidad ya que enunciaba muchos conceptos vinculados a la “Autoemancipación” de Leo Pinsker o  “Roma y Jerusalén” de Moshe Hess. Por esta razón es interesante quedarnos con los diez años entre la aparición del Caso Dreyfus y su muerte en 1904, en los cuales aunó todas sus fuerzas para la creación de ese estado y se convirtió en el activista número uno del pueblo de Israel. Otra frase que va de la mano de Herzl es “Si vosotros quereís, no será una leyenda”, frase que para muchos culmina su ciclo con la creación del estado israelí en 1948. Desde mi punto de vista, ese sigue siendo el objetivo central del Estado de israel. El objetivo de convertirse en una nación que verdaderamente abogué y promueva  la igualdad entre sus ciudadanos sin importar que estos sean judíos, árabes o simples hijos de trabajadores extranjeros. Israel cuenta en la actualidad con un sinfín de desafíos que están relacionados a crear un estado igualitario que conviva en paz al lado de un estado palestino y a su vez se encuentre en un estado de armonía con sus vecinos árabes. “Si vosotros quereís, seremos aquel país que entre todos soñamos y que hoy luchamos por conseguirlo”.

 

por Ari Gun (Rosh Jinuj Artzi, habonim Dror Argentina)