Nuestra ideología

 

Racionable

Habonim Dror Argentina 2016

 

Este Racionable fue escrito en el marco del Seminar Jovevei Jinuj 2016 y semanas posteriores, por la Vaadat Jinuj Artzit de Habonim Dror Argentina.

 

El Racionable de la Tnuá está escrito para servir de sustento ideológico y filosófico para todas nuestras acciones dentro de ésta. Para fundamentar lo que hacemos. Al buscar el fundamento de cada pehilut o proyecto o actitud de un javer o una javera en la Tnuá debemos poder remitirnos al racionable de la Tnuá y encontrar en él la respuesta. En caso de no poder hacerlo, deberíamos replantearnos si este accionar tiene lugar en Tnuá o si este racionable nos sigue siendo representativo.

 

Descripción: kenim.jpg

 

 

Nosotros entendemos a la Tnuá como un movimiento vivencial conformado por javerim y javerot que buscan identificarse con los siguientes ejes: Judaísmo humanista, vínculo con Israel, Sensibilidad con el entorno, Relación con uno mismo. Mediante la educación acercamos los valores en los que creemos a las nuevas generaciones, los janijim y las janijot. Creemos que en nuestro movimiento vivir los valores tiene que venir antes que educar en torno a los valores. Es decir, que creemos que necesitamos vivir en los valores para poder educar en ellos, vivirlos tanto en nuestra vida tnuatit como individual.

 

Este racionable está dividido en dos partes: Un manifiesto de nuestros valores y nuestra concepción educativa.

Manifiesto de nuestros valores

 

Descripción: Judaísmo humanista.jpg

Nuestro judaísmo humanista

 

Entendemos al judaísmo como una cultura y no solamente como una religión. Por lo tanto para construir nuestra identidad tomamos del judaísmo aspectos como sus tradiciones, su gastronomía, sus fuentes, su historia, sus marcos comunitarios, entre otros.

 

En cuanto a la judío queremos:

  • Construir nuestra propia manera de ser judío tanto en hábitos, como en emociones y posturas.

  • Ampliar nuestro bagaje cultural judío, apropiándonos de las creaciones culturales judías a lo largo de la historia. Es fundamental que esta apropiación esté íntimamente ligada a una lectura personal que posibilite la resignificación.

  • Somos como Tnuá y como individuos agentes activos en la construcción cultural de lo judío. Con nuestras prácticas aportamos a lo que es construir el judaísmo de nuestra era. No estamos jugando a ser judíos sino construyendo una manera más de ser judío.

  • Fortalecer el sentido de pertenencia al colectivo judío que es trascendental en tiempo y espacio. O sea, que excede al individuo porque hablamos de colectivo, al presente porque entendemos un devenir histórico, y al espacio porque no se limita al acá, Argentina, sino que se encuentra disperso por todo el mundo.

 

 

 

Descripción: Vínculo con Israel.jpg

Nuestro vínculo con Israel:

 

Desde la Tnuá nos interesa no quedarnos solamente en estudiar y vincularnos con Israel sino buscar las formas de construirlo y aportar a su realidad buscando su bienestar.

 

En cuanto a este vínculo queremos:

  • Fortalecer el lugar que ocupa Medinat Israel en nuestro ser judío.

  • Formar un vínculo con la cultura israelí.

  • Interesarse por la historia, la actualidad y el futuro de Israel.

  • Hablar en hebreo y tener un vínculo emocional con el idioma, porque nos facilita el diálogo directo con Israel.

  • Naturalizar la actitud de Amor con Crítica.

  • Visualizar a Israel como un posible hogar.

 

Descripción: Sensibilidad con el entorno.jpg

Nuestra sensibilidad con el entorno:

 

Es necesario que aclaremos en este punto que entendemos estrechamente ligados a los ejes de la Sensibilidad con el entorno y de la Relación con uno mismo. Luego nos explayaremos más en el tema de este vínculo pero debemos aclarar que para nosotros nuestro modo de relacionarnos con el entorno está muy influido por cómo nos entendemos y cómo es nuestra actitud para con nosotros mismos.

 

Ahora sí podemos continuar con nuestra concepción en torno a la sensibilidad con el entorno:

  • Desarrollar el hábito de la justicia. Todos las personas tienen el mismo derecho a una vida digna.

  • Tener empatía por lo que ocurre a nuestro alrededor y desear el bienestar del otro (y ya que estamos, darle una mano :v ).

  • Generar el cuestionamiento moral de nuestras acciones y actuar en consecuencia.

  • Potenciar la centralidad del amor en nuestra manera de relacionarnos con el mundo.

  • Tener una postura proactiva. No esperar a que otros hagan, tomar responsabilidad y que las acciones nazcan de cada uno de nosotros.

  • Pensar en grande, pero comenzar por lo pequeño para luego ir a lo grande. El entorno empieza en lo inmediato, en lo pequeño. La responsabilidad por él demanda un entrenamiento en el cuidado de lo cercano para poder abordar luego causas más grandes.

  • Abrazar las diferencias y tomarlas como fuente de enriquecimiento.

  • Resaltar lo positivo de cada persona con quien nos encontramos, adoptar una actitud de no juzgar, sino de aceptar.

  • Diálogo, concebimos al diálogo puro como el medio primordial para la construcción de nuestras relaciones puras y para la solución de nuestros conflictos.

  • Ecología, buscar una relación armónica y sustentable con la naturaleza y los demás seres vivos.

  • Crear una cultura de la crítica constructiva y eliminar las críticas destructivas.

 

Descripción: Relación con uno mismo 4.jpg

Nuestra relación con uno mismo:

 

A la hora de hablar de la relación con uno mismo partimos del entendimiento de que como seres humanos contamos con la capacidad de construirnos a nosotros mismos y por ende también con la responsabilidad de construirnos a nosotros mismos.

Debemos aclarar que para nosotros el eje de la relación con uno mismo está estrechamente ligado al de la sensibilidad con el entorno, ya que consideramos que el primer paso para cambiar el mundo, para dirigirnos al afuera, es primero ver hacia adentro, es primero cambiarnos a nosotros. Es por eso que creemos que es esencial desarrollar una armónica relación con nosotros mismos para poder desarrollar una sana actitud sensible y proactiva ante el entorno.

Reiteramos entonces que contamos por un lado con la capacidad: cada uno tiene el poder de decidir cómo quiere ser. Y por el otro, con la responsabilidad: el deber de tomar una postura activa frente a esta capacidad.

Es importante el entender este punto y poder llevarlo a cabo. Si no despertamos desde la Tnuá ese sentimiento de que uno es capaz y responsable de decidir cómo quiere ser, caemos en la vida por inercia y dejamos que el entorno nos encasille y nos imponga valores, formas y concepciones.

 

Creemos que mediante este proceso se le permite a la persona:

  • Auto Desafiarse constantemente: Buscar siempre ponernos objetivos y superarnos a nosotros mismos.

  • Soñar

  • Transformarse: estar abierto constantemente al cambio personal.

  • Ani lomed: Un medio de auto educación, una postura activa frente a las situaciones cotidianas y poder rescatar de ellas el mayor aprendizaje posible.

  • No auto limitarse: Verse a uno mismo como una persona capaz de enfrentar con éxito (o no) cualquier dificultad y volverlo a intentar si no sale de la mejor manera.

  • Educación corporal (Para cambiar el mundo se debe empezar primero por lo inmediato, y luego llegar a lo grande. La búsqueda del bienestar empieza en uno mismo, en nuestra mente y nuestro cuerpo, y luego podrá expandirse a los demás: salud, dieta, deporte, estilo de vida y bienestar, conciencia y conocimiento del cuerpo y hábitos armónicos con uno mismo).

  • Teuzá: ímpetu por emprender, animarse a hacer, valor, coraje, empuje por perseguir nuestras ideas y llegar a concretarlas.

  • Hábito de la introspección y la autocrítica. Revisarme a mí mismo: cómo estoy siendo, cómo me estoy comportando, y pensar qué quiero cambiar, cómo quiero ser, etc. Y además lograr reconocer aquello que es positivo en uno para reforzarlo y construir una fuerte autoestima y autoconciencia.

  • Tomar las críticas a uno como una oportunidad para aprender y crecer.

  • La búsqueda de la Hagshamá Atzmit (realización personal) en el presente y a futuro como eje central para que cada javer o javerá definan su vida, en contraposición con la búsqueda del éxito definido por la sociedad.

 

Es interesante tener en cuenta que la vida es un todo y la Tnuá también. Por más que dividamos nuestros ejes en categorías, entendemos que en la práctica se combinan unos con otros. En nuestra concepción judía se ve reflejada nuestra concepción social, en nuestro vínculo con Israel se ve reflejada nuestra manera de entender lo judío, y en nuestra relación con uno mismo se encuentra el vínculo con Israel, su relación con el entorno y el judaísmo y todo esto está atravesado por principios y valores como el ser activo, el liderazgo y la conciencia crítica, buscando siempre una conexión coherente entre los cuatro ejes.

Nuestra Tfisá Jinujit - Concepción Educativa

 

Antes de abordar nuestra concepción educativa queremos insistir en la idea de que la Tnuá no es solamente una “Tnuá jinujit” (Movimiento educativo), sino también una “Tnuat Jaim” (Movimiento para la vida). Un espacio para que tanto el janij más pequeño como el boguer más grande de la Tnuá pueda encontrarse, vivenciar valores, disfrutar de ella y “Leagshim et atzmó” (Realizarse personalmente).

 

Nuestra Tfisá Jinujit se divide en dos partes: nuestros Objetivos Educativos y nuestros Paradigmas Educativos.

 

 Objetivos educativos

 

Los objetivos educativos se orientan a dimensiones diferentes de la vida humana. Existen objetivos actitudinales, objetivos emocionales y objetivos cognitivos / intelectuales.

 

Los objetivos actitudinales son aquellos que apuntan a desarrollar hábitos en las personas. Entendemos por hábito un comportamiento automático, tal como lo define la Real Academia Española: “modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas”. ¡Vamos a los ejemplos!:

 

  • Cepillarse los dientes: cuando un padre le enseña a su hijo a que siempre antes de irse a dormir debe cepillarse los dientes no le explica los motivos en sí sino que directamente busca generar en el niño un hábito. Después se enterará de que lo realiza para cuidar su salud y que no le salgan caries.

  • La pregunta por la justicia: creemos que en la Tnuá la pregunta por la justicia tiene que ser un hábito. Automáticamente ante un hecho injusto nos sensibilizamos por lo que está pasando y buscamos una manera de influir en eso. La respuesta es personal, pero la pregunta nos tiene que nacer sin decidirlo conscientemente. La pregunta nos tiene que aparecer permanentemente ante cada situación, es decir, tiene que ser un hábito.

 

Con respecto a los objetivos emocionales nos referimos tanto a aquellos que nos ayudan a formar identidad e identificación como a los que apuntan al desarrollo de inteligencia emocional.  ¡Vamos a los ejemplos!:

 

  • Reconocerse como parte del pueblo judío (identidad).

  • Emocionarse con el abrazo de un janij, una buena acción, un objetivo cumplido, un reencuentro con un ser querido; y conmoverse ante el sufrimiento de los oprimidos, saludar al colectivero, preocuparse por el bienestar del otro.

 

Y por último, en cuanto a los objetivos cognitivos/intelectuales incluimos dos acepciones: por un lado la habilidad de tener pensamiento crítico y por el otro, la capacidad de construir posturas.

 

Pensamiento crítico es leer lo que no está escrito, desnaturalizar lo naturalizado, problematizar lo aceptado, desinstituir lo instituido, deconstruir lo construido, o cualquiera otra forma que algún filósofo como Darío Sz nos pueda presentar. ¿Algún ejemplo concreto? Dale: ¿Acaso la única manera de vivir Iom Kipur es en el templo? ¿O el Bar/bat mitzvá tiene que ser a los trece años? ¿O darles plata a los pobres es hacer una buena acción?

 

Por otra parte, con posturas nos referimos a la elaboración de una opinión deliberada, como resultado de un proceso de decisión propia y consciente en torno a una temática específica. Ponemos en juego nuestras creencias, nuestra escala de valores, la información con la que contamos y las influencias del medio. ¡Es cierto! La escala de valores es más bien emocional que intelectual. Por lo tanto, podríamos decir que las posturas son también emocionales. Pero bueno, teníamos que separar las intelectuales de alguna manera…

 

 

 

Como verán, todo está entrelazado. Intentamos conceptualizar diferentes componentes pero en la realidad no se presentan aisladamente. A nosotros nos sirve esta conceptualización para poder entender más profundamente de qué estamos hablando aunque en la práctica se da una mezcla…

 

Descripción: Sin título.png

 

 

Sababa, ajla, ahora, ¿cómo logramos estos objetivos? ¿Qué quiere decir esto en nuestro sábado a sábado?

Bien, primero y principal damos un pasito atrás y dejamos de pensar el concepto de sábado a sábado y en la centralidad única del día de peula como práctica educativa de la Tnuá. Creemos que el marco tnuatí debe brindar al javer posibilidades de desarrollarse personalmente no solo a través de la hadrajá y el marco clásico de kvutzá. Creemos que debemos ampliar nuestras prácticas a momentos vivenciales y entender a la Tnuá no solo como el sábado de Ken sino como un verdadero movimiento para vivir, el sábado, y en la semana y en la cotidianeidad (Tnuat jaim).

Ahora, partiendo del entendimiento de que queremos ampliar las prácticas vivencial-educativas en la Tnuá, pasaremos a hablar de algunos puntos que definen cómo queremos que sea la educación en nuestro movimiento: Mandioca Frita, Paradigma Vivencial, Bagrut Educanda, El Lenguaje, Constancia y Dugmá Ishit.

 

 

Paradigmas educativos:

 

Mandioca Frita

 

Mandioca Frita propone que el madrij/á tome la soberanía de la construcción del proceso jinují de su kvutzá. Mandioca Frita supone poner al madrij y la madrijá mismos y a los janijim y janijot mismos en el centro de interés del proceso jinují. Es decir, lo importante para la concepción de Mandioca Frita no es el tojnit en sí mismo sino los individuos que tienen lugar en el proceso.

Mandioca Frita permite al madrij y la madrijá vivenciar la libertad creadora de la construcción por sus propias manos de un tojnit y permite a los janijim y las janijot ser receptores de un proceso más significativo que otro que fuese creado por una vaadat jinuj lejana a los janijim y las janijot mismos.

 

Paradigma vivencial en la hadraja y en la educación

 

De la misma forma que le dimos importancia central a la vivencia de los valores por parte de los bogrim y bogrot, creemos que la forma más efectiva y duradera de educación para los janijim y janijot es mediante la vivencia y la experiencia. Creemos que generalmente si nos mantenemos únicamente en el campo de la reflexión en torno a los conceptos y a los valores, o en el “charlar” sobre ellos, la educación no llega a ser tan efectiva. Aquello que vivimos en el cuerpo, que implica sentir y hacer, marca profundamente a las personas.

 

Bagrut educanda

 

Creemos que hay que poner énfasis y esfuerzo en el proceso vivencial-jinují que pasa la bagrut en la Tnuá!

Queremos poner énfasis en la idea de que el boguer, tanto madrij como no, crece naturalmente por la vivencia de la actividad tnuatí que realiza, pero no hay que limitarse a la vivencia que se da naturalmente. NO hay que dejar el crecimiento del boguer en manos solo de la vivencia espontánea, hay que poner esfuerzo en el enriquecimiento constante del mismo, al seguir capacitándose, activado y poniéndose en el rol de educando. La bagrut tiene que tener un rol más central en la Tnuá como marco donde las personas van a crecer y su propio proceso vivencial-educativo merece atención.

 

El lenguaje

 

El lenguaje crea cultura y crea realidad, es una fuerte herramienta educativa. El lenguaje que tenemos dentro de la Tnuá aporta a la definición de la cultura tnuatí. Debemos construir un lenguaje acorde a nuestros valores. Las palabras que usamos determinan nuestras formas de pensar. Por ejemplo, ¿es lo mismo decir “aporte” o “vaquita” que decir “kupá”? ¿Es lo mismo decir “bogrim” que “bogrim y bogrot”? ¿Es lo mismo decir “medurá” que “fogón”?

Como otro ejemplo de la búsqueda de construir una cultura y lenguaje común compartido por Habonim Dror en todos los países es que en la última Veidá Olamit decidieron usar el término “Shivión erej adam” para nombrar nuestro entendimiento de la igualdad del valor de la vida humana.

 

Constancia y Dugmá Ishit

 

En nuestro proceso jinují, cada peulá o cada momento del proceso es un granito de arena, una estrellita. Juntas forman la gran constelación de lo que llamamos el “proceso educativo tnuatí”. Mientras nos aseguremos que en cada etapa del proceso estemos trabajando con los mismos valores, estemos llevando adelante una actitud constante de Dugmá Ishit (ejemplo personal), estemos construyendo una cultura de la Tnuá acorde a aquellos valores que nos son relevantes a nosotros, que en cada peulá estamos aplicando este Racionable, podemos estar muy seguros de que nuestros objetivos se cumplirán y nuestro proceso será exitoso.

 

 

Exhortación final:

Llamado a la acción a los bogrim y las bogrot del movimiento

 

Si consideramos que nuestros medios más fuertes para hacer jinuj son las vivencias y experiencias, los tratos cotidianos, los ejemplos personales, en resumen, la cultura, es necesario que nos esforcemos por construir una cultura que nos haga vivir en la cotidianeidad tnuatí teñidos de aquellos valores en los cuáles queremos educar. Es necesario construir una fuerte cultura de la Tnuá donde vivan aquellos valores que ostentamos, que no necesariamente están presentes en el resto del mundo, por lo cual que deberemos traer con decisión a nuestra realidad tnuatí, con fuerza y esfuerzo. Porque crear nuestra cultura podrá implicar muchas veces posiblemente remar contra la corriente.

Por eso invitamos y exhortamos a todos los bogrim y todas las bogrot del movimiento a que encaremos vivos diálogos y tomemos decisiones en cuanto a cómo debemos vivir en la Tnuá, en todo aspecto, ya que nuestra educación pretende ser para la integridad del ser en todo momento.

Cómo debemos vivir significa cómo deben ser nuestros diálogos en la Tnuá, cómo debe ser nuestro trabajo en la Tnuá, cómo deben ser nuestras formas de relacionarnos, de dirigirnos a demás en la Tnuá, nuestro lenguaje, cómo debe ser nuestra dieta en la Tnuá, como debe ser el liderazgo en la Tnuá, cómo deben ser las estructuras de la Tnuá, cómo deben ser nuestras ceremonias, nuestros cantos, nuestras tradiciones, cómo debemos manejar la plata en la Tnuá, cómo debemos mostrarnos ante el resto del mundo como Tnuá, y todo lo demás en torno al universo tnuatí que pueda ocurrírsenos.

La tarea de la construcción de una cultura tnuatí jazaká está en nosotros y en nosotras y dentro de este marco, nuestro movimiento, la soberanía es absoluta y únicamente nuestra. ¡Alzad, bogrim y bogrot vuestras voces, levantad las banderas de vuestros ideales, y a construir!

 

 

 El Racionable de la Tnuá es la declaración de nuestra ideología y nuestro sustento filosófico. De cualquier manera, este Racionable está en un proceso de continua construcción y no debemos olvidarnos de que podemos replanteárnoslo, reconstruirlo y recrearlo, como siempre, mediante el diálogo. Mientras tanto, haríamos bien en leerlo, apropiárnoslo y llevarlo a la práctica en cada aspecto de nuestra vida Tnuátí.

 

 

 

 

 

 

Descripción: semel.png

 

Habonim Dror Argentina, Septiembre 2016.